Actualidad

Colombia avanza en la reactivación de venta de electricidad a Ecuador, pero el suministro dependerá de sus excedentes energéticos

La publicación de un borrador de resolución abre la posibilidad de retomar las exportaciones de energía hacia Ecuador, suspendidas desde enero de 2026. Sin embargo, Colombia mantiene como prioridad el abastecimiento de su mercado interno.

La posibilidad de que Colombia vuelva a exportar electricidad a Ecuador tomó impulso durante junio de 2026, luego de que el Gobierno colombiano presentara un borrador de resolución que establece las condiciones para retomar las Transacciones Internacionales de Electricidad (TIE) entre ambos países.

La medida representa un avance en la normalización de las relaciones energéticas bilaterales, tras la suspensión de las exportaciones decretada el 22 de enero de 2026 por el Ministerio de Minas y Energía de Colombia.

¿Por qué se suspendió la venta de electricidad?

La decisión colombiana se produjo en medio de las tensiones diplomáticas y comerciales generadas por la denominada “tasa de seguridad” impuesta por Ecuador a productos colombianos. El gravamen, que inicialmente fue del 30%, posteriormente registró incrementos y derivó en medidas recíprocas por parte del Gobierno colombiano.

La suspensión tuvo un impacto importante para Ecuador, debido a que la energía importada desde Colombia representaba habitualmente entre el 10% y 12% de la demanda nacional, con aportes que podían alcanzar aproximadamente 450 megavatios (MW).

La interrupción coincidió con un contexto de presión sobre el sistema eléctrico ecuatoriano, especialmente durante periodos de estiaje, cuando disminuye la generación hidroeléctrica por la reducción de caudales en los principales embalses del país.

Ecuador eliminó los aranceles y se abrió la puerta al diálogo

A inicios de junio de 2026, Ecuador eliminó la denominada tasa de seguridad, en cumplimiento de disposiciones de la Comunidad Andina (CAN). Esta decisión permitió destrabar parte de las diferencias comerciales y abrió un escenario favorable para retomar la cooperación energética.

En ese contexto, el Gobierno colombiano, liderado por el presidente Gustavo Petro, expresó su disposición a restablecer las exportaciones eléctricas hacia Ecuador.

No obstante, las autoridades colombianas han señalado que cualquier suministro estará sujeto a la disponibilidad de energía dentro de su propio sistema y a las condiciones técnicas del mercado.

El borrador de resolución marca un avance concreto

Uno de los principales avances se produjo con la publicación de un borrador de resolución del Ministerio de Minas y Energía de Colombia, documento que se encuentra en proceso de consulta pública.

La propuesta busca establecer un marco regulatorio que permita a empresas generadoras y comercializadoras de ambos países celebrar contratos bilaterales de energía, en línea con las disposiciones de la Comunidad Andina y los mecanismos regionales de integración eléctrica.

Sin embargo, la existencia de contratos no garantiza automáticamente el despacho de energía hacia Ecuador. La entrega efectiva dependerá de la disponibilidad de excedentes en el mercado colombiano y de las condiciones operativas de la interconexión eléctrica binacional.

Las condiciones que mantiene Colombia

Las autoridades colombianas han reiterado que el abastecimiento interno constituye la prioridad absoluta de su política energética.

Por ello, las exportaciones solo podrán realizarse cuando existan excedentes suficientes y las condiciones climáticas permitan mantener la estabilidad del sistema eléctrico nacional.

Además, expertos y autoridades han advertido sobre el posible impacto de un nuevo episodio del Fenómeno de El Niño durante el segundo semestre de 2026, situación que podría reducir las reservas hidroeléctricas colombianas y limitar la capacidad de exportación.

¿Qué beneficios tendría Ecuador?

La eventual reanudación de las importaciones de energía desde Colombia podría convertirse en un apoyo importante para el sistema eléctrico ecuatoriano durante los próximos meses.

Entre los beneficios identificados se encuentra la posibilidad de reducir los déficits de generación proyectados, optimizar la gestión de embalses estratégicos como Mazar y fortalecer la capacidad de respuesta frente al próximo periodo seco.

Además, la medida contribuiría al fortalecimiento de la integración energética regional, un objetivo que también involucra iniciativas de cooperación con otros países de la región.

Por el momento, la reactivación de las exportaciones de electricidad sigue dependiendo de la aprobación de la normativa colombiana y de la evolución de las condiciones energéticas en ese país. Aunque existe voluntad política para retomar el intercambio, el proceso aún no tiene una fecha definitiva de implementación.

Botón volver arriba