Buses de Ibarra Suspendidos por Exceso de Emisiones Contaminantes
Al menos tres unidades de transporte fueron suspendidas temporalmente
La preocupación por la calidad del aire en Ibarra se intensificó luego de que se detectara que varios buses urbanos de la ciudad excedían los límites de emisiones contaminantes. El mes pasado, al menos tres unidades de transporte fueron suspendidas temporalmente debido a la alta cantidad de gases contaminantes que emitían, superando los niveles permitidos.
El alerta surgió a partir de una denuncia ciudadana en redes sociales, acompañada de un video que mostraba una nube de humo gris emanando de uno de los buses en circulación. Este hecho motivó a la Empresa Pública de Movilidad del Norte (Movidelnor EP) a actuar de inmediato, ordenando la suspensión del vehículo señalado y solicitando una revisión técnica vehicular extraordinaria, requisito indispensable para que el bus pudiera retomar el servicio.
Movidelnor confirmó que la situación no fue un caso aislado, ya que durante el mes de noviembre de 2024, tres buses más fueron suspendidos temporalmente por registrar emisiones superiores a los límites establecidos en los controles de calidad del aire realizados tras las quejas de los ciudadanos. En Ibarra, las dos principales cooperativas de buses urbanos, San Miguel y 28 de Septiembre, operan un total de aproximadamente 190 unidades.
Michael Jiménez, director de Movidelnor, hizo un llamado a la comunidad para continuar reportando cualquier irregularidad relacionada con el transporte público. Destacó que los controles ahora serán más rigurosos y permanentes para identificar unidades que, pese a haber aprobado la revisión técnica, puedan estar circulando con niveles de opacidad superiores a lo permitido.
Los buses que son suspendidos deben someterse a una Revisión Técnica Vehicular (RTV) extraordinaria, donde se verifica, entre otros aspectos, la cantidad de hollín que emite el vehículo. Este procedimiento se realiza mediante un opacímetro, el cual mide la opacidad de las emisiones. Durante la revisión, se asegura que no haya fugas o bloqueos en el sistema de escape y se registra la información necesaria para el análisis.
Fernando Ortiz, jefe de la Unidad de Fiscalización de Movidelnor, explicó que los niveles elevados de opacidad son un serio problema no solo para el cumplimiento de la normativa, sino también para la salud pública, especialmente en personas vulnerables como niños, adultos mayores y aquellos con enfermedades respiratorias. Según el Servicio Ecuatoriano de Normalización (INEN), los límites máximos permitidos son del 60% de opacidad para vehículos fabricados antes de 2000 y del 50% para los fabricados después de esa fecha.
Si los resultados de la RTV muestran que las emisiones superan estos límites, el vehículo debe ser reparado antes de poder reanudar su circulación.
Jiménez aseguró que la fiscalización del transporte público sigue siendo una prioridad para Movidelnor. Aseguró que la mayoría de los propietarios de buses urbanos están comprometidos con el cumplimiento de las normativas ambientales y apoyan las medidas adoptadas por la entidad.





