Bosque Protector Ceploa: un santuario intacto en la Amazonía
Un ecosistema milenario que alberga biodiversidad única y especies en peligro
En lo alto de Taruga Urku, en la provincia de Pastaza, se encuentra el Bosque Protector Ceploa, un ecosistema que se ha mantenido intacto durante siglos. Con 3 344 hectáreas de biodiversidad, este bosque en la cordillera Las Castañas es un verdadero santuario natural.
El recorrido por sus senderos de lodo revela una densa vegetación, donde troncos gigantes filtran la luz del sol y la humedad se intensifica con pequeños arroyos que descienden por el terreno. Árboles centenarios como el chuncho, tucuta, caoba y ceibos de más de 80 metros forman una bóveda verde que protege a una impresionante diversidad de especies.
Con 1 190 tipos de plantas registradas, el bosque destaca por su riqueza botánica. Solo en el último año, se han descubierto 34 especies nuevas, entre ellas el tarapoto, una palma de hojas gruesas y flores blancas que se concentra en densidades sorprendentes.
La fauna también es excepcional: monos chorongo y ardilla se ocultan entre las ramas, mientras que el jaguar, el gran depredador de la zona, vigila desde las sombras. Hasta el momento, se han identificado siete ejemplares en este ecosistema.
El Bosque Protector Ceploa es un testimonio vivo de la riqueza amazónica y un recordatorio de la importancia de conservar estos espacios únicos.





