¿Por qué Manta está ligada con el narcotráfico?
Bandas delictivas se toman los puertos del país
A principios del año 2000, Manta comenzaba a experimentar un preocupante aumento en la violencia, convirtiéndose en una de las ciudades más peligrosas del país con más de 100 crímenes al año.
Estos hechos estaban relacionados con una intensa rivalidad entre dos pequeñas bandas conocidas como los Queseros y los Choneros, quienes competían por el control de robos y extorsiones en la ciudad, además de manejar el comercio callejero de pequeñas cantidades de drogas como marihuana y cocaína. Aunque este microtráfico era considerado precario y no había llamado la atención de las autoridades más allá del ámbito local.
Por otro lado, aunque Ecuador no se veía a sí mismo como un país involucrado directamente en el negocio de la droga, Estados Unidos ya estaba interesado en este país. En 1998, el expresidente Jamil Mahuad firmó un convenio con Washington que permitía a los estadounidenses establecer una base aérea llamada «Puesto de Avanzada del Comando Sur de EE. UU.» o «FOL» por sus siglas en inglés, en la ciudad de Manta. Esta instalación, con líneas directas de inteligencia hacia Florida, tenía como una de sus tareas principales vigilar los cielos utilizando aviones espías.
Los criminales rápidamente ocuparon espacio debido a la escasa respuesta policial, poco familiarizada con sus tácticas. Introdujeron el sicariato en Manabí para eliminar a sus rivales y tomar control del negocio. Así, abrieron rutas de droga hacia Colombia. Ahora, han expandido su territorio hacia Santo Domingo y las provincias vecinas, liderando operaciones carcelarias y colaborando con cárteles mexicanos para abastecerse de armas en la guerra que se libra en las calles.





