Deportaciones continúan pese a discurso oficial: ecuatorianos y niños afectados por operativos migratorios en EE.UU.
Las declaraciones del presidente Daniel Noboa contrastan con cifras y casos recientes de detenciones y deportaciones ejecutadas por ICE durante 2025 y 2026.
QUITO.– Las deportaciones de ciudadanos ecuatorianos desde Estados Unidos no se detuvieron pese a las afirmaciones realizadas por el presidente Daniel Noboa en 2025, cuando sostuvo que Ecuador había salido de la “lista de prioridad” para deportaciones masivas bajo la administración de Donald Trump. Datos oficiales y reportes periodísticos confirman que los vuelos de repatriación continuaron de forma regular y que, en 2026, los operativos migratorios se intensificaron, afectando incluso a niños ecuatorianos.
El discurso presidencial y la realidad migratoria
Entre marzo y abril de 2025, Noboa presentó como un logro diplomático que Ecuador no fuera considerado un país prioritario para deportaciones masivas. Sin embargo, no existió un acuerdo formal que suspendiera los procesos de expulsión. Los vuelos, con una frecuencia histórica de dos a tres por semana, se mantuvieron sin interrupciones. Solo entre 2023 y 2024, más de 32.000 ecuatorianos fueron deportados, cifra que continuó creciendo en 2025 y 2026.
Operativos de ICE y detenciones de menores
En enero de 2026, en el marco de una ofensiva migratoria a gran escala, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) alcanzó un récord de más de 73.000 personas detenidas. Entre los casos reportados figuran familias ecuatorianas, incluidos menores de edad. Un niño de cinco años, detenido junto a su padre tras salir de un preescolar en Minnesota, y una niña de dos años, arrestada durante un control de tránsito, generaron indignación pública. Ambos casos derivaron en órdenes judiciales de liberación.
Aumento de detenciones no criminales
Aunque ICE sostiene que sus acciones priorizan a personas con antecedentes penales, informes recientes evidencian un incremento significativo de detenciones de migrantes sin historial criminal, incluyendo solicitantes de asilo con procesos en curso. Protestas masivas en ciudades como Minneapolis reflejan el creciente rechazo social a estas prácticas.
Balance y cuestionamientos
Analistas coinciden en que las declaraciones oficiales de 2025 no implicaron un freno real a las deportaciones, sino una interpretación optimista del contexto político bilateral. En contraste, 2026 registra uno de los picos históricos de remociones, reabriendo el debate sobre la protección de los derechos de los migrantes ecuatorianos y la efectividad de la política exterior del Gobierno.





