Deporte

Gobierno de Noboa reestructura la cúpula policial ante crisis de violencia

El Ejecutivo solicitó la renuncia del Alto Mando en medio de una escasez de generales y el aumento de homicidios

En medio de un panorama de creciente violencia y una marcada reducción en el número de generales, el presidente Daniel Noboa ha solicitado, por segunda vez en su mandato, la renuncia del Alto Mando de la Policía Nacional. La medida, gestionada a través del recién nombrado ministro del Interior, John Reimberg, busca reestructurar la cúpula policial y fortalecer su capacidad operativa.

Cuatro días después de asumir el cargo, Reimberg convocó a una videoconferencia con los 10 generales que actualmente lideran la institución. Durante la reunión, se les pidió poner a disposición sus cargos, una solicitud que los oficiales acataron la tarde del 25 de febrero. Ahora, la decisión sobre quiénes permanecerán en funciones dependerá del análisis del ministro y del presidente.

La estrategia de reorganización surge en un contexto crítico: entre enero y febrero de este año se han registrado más de 1.200 muertes violentas, la cifra más alta en un inicio de año. Como parte de los primeros movimientos, el general Renato Cevallos fue trasladado a la Zona 7, una de las más conflictivas del país.

Esta no es la primera vez que el Gobierno de Noboa opta por una reestructuración del Mando Institucional. En diciembre de 2023, el Ejecutivo solicitó la renuncia de los 16 generales en funciones, dejando en sus cargos a 12 de ellos y relevando a los demás, incluidos algunos involucrados en casos judiciales. Desde entonces, la inestabilidad en la cúpula ha sido constante, con frecuentes cambios en posiciones clave.

Actualmente, la Policía Nacional enfrenta un déficit de oficiales de alto rango. Aunque la institución tiene 18 plazas para generales, solo cuenta con 10 en servicio, lo que ha obligado al Ejecutivo a designar coroneles en cargos estratégicos. La falta de estabilidad en la Comandancia General es una de las principales razones detrás de esta situación, ya que en los últimos siete años han pasado por el cargo 10 comandantes, cada uno con un promedio de nueve meses de gestión.

A medida que se define la nueva estructura de liderazgo, Noboa y Reimberg podrían seguir recurriendo a oficiales de menor rango para cubrir vacantes, al menos hasta que en septiembre de 2025 se evalúe a los 17 coroneles que aspiran a ascender a generales. Mientras tanto, la seguridad del país sigue en la mira, con un Gobierno que apuesta por una reforma profunda en la institución encargada de combatir la creciente ola de violencia.

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