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Imbabura cumple 22 días de paro la tensión crece en las calles

Imbabura cumple 22 días de paro. Las vías siguen cerradas, las pérdidas económicas aumentan y la tensión crece entre manifestantes y autoridades.

La provincia de Imbabura llega este lunes a su día 22 de paro nacional, en medio de un escenario de tensión social, pérdidas millonarias y confrontaciones políticas. Miles de manifestantes participaron en una nueva marcha convocada por organizaciones indígenas y sociales, mientras el sector productivo continúa paralizado y los diálogos con el Gobierno permanecen estancados.

Protestas que no ceden

Desde la madrugada, comunidades de Otavalo, Cotacachi, Antonio Ante y la ciudad de Ibarra retomaron las movilizaciones como parte del paro que impulsa la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) y sus filiales provinciales, como la UNORCAC.

Los manifestantes reiteran su exigencia de derogar el Decreto Ejecutivo 126, que eliminó el subsidio al diésel, provocando un alza de USD 1,80 a USD 2,80 por galón. También demandan la reducción del IVA y mayor inversión en salud y educación.

“El Gobierno no escucha el clamor de las comunidades. Seguiremos firmes hasta que haya una solución justa”, expresó Juan Carlos Iza, dirigente de base de la UNORCAC, durante la marcha en Ibarra.

Pérdidas que superan los USD 50 millones

El paro ha golpeado con fuerza la economía imbabureña.

De acuerdo con estimaciones de la Cámara de Comercio de Ibarra, las pérdidas en la provincia superan ya los USD 50 millones.

El sector florícola, uno de los pilares productivos, registra perjuicios cercanos a USD 1 millón por día debido a la imposibilidad de exportar. La industria textil pierde cerca de USD 200.000 diarios, mientras que el turismo en Ibarra, Otavalo y Cotacachi afronta cancelaciones masivas y baja ocupación hotelera.

El desabastecimiento de combustibles y alimentos también se agudiza en zonas rurales y urbanas, pues varios tramos de la Panamericana Norte permanecen bloqueados desde hace más de dos semanas.

La Vicepresidencia de la República informó sobre el bloqueo de ambulancias y retrasos en traslados médicos.

Por su parte, la Policía Nacional aseguró que “las operaciones se realizan bajo protocolos de uso progresivo de la fuerza”.

Polémica política: alcalde de Ibarra en el centro del debate

En medio del conflicto, las declaraciones del alcalde de Ibarra, Álvaro Castillo, generaron controversia.

El alcalde señaló que “las protestas atentan contra la paz ciudadana y el desarrollo local”, lo que fue interpretado por los dirigentes indígenas como una postura alineada con el Gobierno central.

“Esperábamos que el alcalde actúe como mediador, no como juez”, respondió Guadalupe Chasipanta, representante de comunidades del cantón Otavalo.

Ante las críticas, Castillo defendió su posición y pidió la liberación de vías estratégicas para garantizar el paso de ambulancias y el abastecimiento de productos básicos.

“Mi posición no es política, es humanitaria. No podemos permitir que la gente sufra por falta de alimentos o atención médica”, sostuvo en declaraciones a La Hora Imbabura.

Panorama incierto

Mientras el Gobierno del presidente Daniel Noboa insiste en mantener las medidas económicas, la CONAIE ha anunciado que no suspenderá el paro hasta lograr acuerdos concretos.

En Imbabura, las actividades comerciales siguen paralizadas y el malestar ciudadano crece ante la falta de soluciones.

El paro, que comenzó el 21 de septiembre, se ha convertido en uno de los movimientos sociales más prolongados de los últimos años.

En el norte del país, la situación es crítica: las pérdidas económicas se acumulan, las tensiones políticas se profundizan y el cansancio social es cada vez más evidente.

Gobierno anuncia convoy a Imbabura en intenta de poner fin al paro

En la mañana de hoy 13 de octubre, el ministro del Interior, John Reimberg, declaró en Teleamazonas que el Gobierno ha decidido enviar un convoy a la provincia de Imbabura para garantizar la apertura de vías bloqueadas y restablecer el orden público. El convoy, conformado por aproximadamente 100 vehículos con fuerzas de seguridad, autoridades gubernamentales y representantes de organismos internacionales, busca también entregar asistencia humanitaria a las comunidades afectadas.

Reimberg enfatizó que esta intervención apunta a que el paro nacional pueda llegar a su fin, pero aseguró que la presencia de la fuerza pública se mantendrá mientras sea necesario para proteger la seguridad de la población y garantizar el cumplimiento de la ley.

“Esperamos que la operación contribuya al fin de los bloqueos y permita que los ciudadanos recuperen la normalidad en su vida cotidiana”, afirmó el ministro.

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