La Embajada de EE. UU. pronuncia sanciones para ecuatorianos que crucen la frontera de forma irregular
El 25 de julio, se observó un significativo aumento en el número de migrantes procedentes de Ecuador
«La Embajada de Estados Unidos en Ecuador emitió un comunicado el 1 de agosto de 2023 con dos advertencias para aquellos que deseen ingresar a ese país de manera irregular:
La mayoría de las personas sorprendidas cruzando la frontera no tendrán derecho a asilo y probablemente serán deportadas.
Las sanciones para la mayoría de las personas que crucen sin autorización incluirán una prohibición de ingreso durante cinco años y posibles sanciones penales.
Como recomendación, la Embajada de EE. UU. sugiere que se utilicen las nuevas opciones legales disponibles en los sitios web oficiales del Gobierno de Estados Unidos.
Esto ocurre debido a un aumento en el flujo de migrantes irregulares a Estados Unidos durante este año. Según el Gobierno panameño, 248,901 personas han cruzado el Darién, la peligrosa selva que divide Panamá y Colombia, en lo que va de 2023, superando la cifra récord del año pasado.
Según el reporte del Ministerio de Seguridad Pública de ese país, desde el 1 de enero de 2023 hasta el 31 de julio, 248,901 migrantes han cruzado por el Darién. La mayoría son venezolanos (136,650), seguidos de ecuatorianos (34,357), haitianos (34,082), colombianos (8,183) e indios (3,299).
Por otro lado, en diversas ciudades de Estados Unidos llegan numerosos migrantes de distintas nacionalidades. En Nueva York, por ejemplo, un grupo de migrantes de diversas procedencias formó una larga fila que abarcaba dos calles frente a un hotel adaptado como refugio. Allí, esperaban ser asignados a un lugar de acogida y tenían la esperanza de encontrar empleo para respaldar a sus familias.
El flujo migratorio, en su mayoría compuesto por solicitantes de asilo provenientes de América Latina, ha llevado a casi 100 000 personas a Nueva York desde el año pasado. De este grupo, más de 52 000 están bajo el cuidado de la ciudad, que les proporciona no solo refugio, sino también comida, educación y atención médica, entre otros servicios.
Debido a la saturación de los refugios públicos el año anterior, la ciudad, cumpliendo con una ley que exige brindar alojamiento a quienes lo soliciten, se vio obligada a alquilar hoteles tanto en el área metropolitana como en el norte del estado. Además, se recurrió a otros espacios para utilizarlos como refugios, aunque ahora se ha comenzado a establecer limitaciones en la duración de las estancias.





