El Niño amenaza con lluvias, sequía y riesgos en el norte del país
Esmeraldas, Imbabura y Carchi podrían enfrentar impactos distintos si el fenómeno climático se consolida entre finales de 2026 e inicios de 2027.
El norte del Ecuador empieza a mirar con atención la posible formación de un nuevo fenómeno de El Niño entre 2026 y 2027, luego de que la NOAA elevó las probabilidades de desarrollo del evento climático en el Pacífico.
Según el Centro de Predicción Climática de la NOAA, existe un 82% de probabilidad de que El Niño se desarrolle entre mayo y julio de 2026, y un 96% de probabilidad de que continúe entre diciembre de 2026 y febrero de 2027.
Aunque algunos reportes internacionales hablan de un posible evento fuerte o “Súper El Niño”, la propia NOAA mantiene cautela sobre su intensidad final. Reuters recoge que aún existe incertidumbre sobre la fuerza máxima del fenómeno, por lo que no debe tratarse como un hecho confirmado.
En Esmeraldas, el principal riesgo estaría relacionado con lluvias intensas, inundaciones, desbordamientos de ríos, deslizamientos y afectaciones en viviendas, vías y servicios básicos. La provincia ya enfrenta vulnerabilidad por la actual temporada invernal, lo que podría aumentar el impacto si el fenómeno se consolida.
En Imbabura y Carchi, el escenario puede ser distinto. La preocupación apunta a posibles periodos secos, reducción de caudales, presión sobre el agua de riego y afectaciones a cultivos, ganadería y zonas rurales. También podría aumentar el riesgo de incendios forestales en temporadas de mayor temperatura.
El posible evento climático también tendría efectos económicos en la zona norte, especialmente en agricultura, turismo, transporte y abastecimiento de alimentos. Por eso, autoridades locales y organismos de gestión de riesgos deberán anticipar planes de prevención, monitoreo de ríos, protección de cultivos y manejo de agua.
Hasta este 19 de mayo de 2026, el fenómeno todavía no debe presentarse como confirmado en Ecuador, sino como una alerta climática en desarrollo que requiere seguimiento técnico de organismos como NOAA, INAMHI, INOCAR y Gestión de Riesgos.





