El salario mínimo de Venezuela lleva dos años en caída libre
El salario mínimo actual de 130 bolívares equivale a apenas 3,5 dólares, en comparación con los 30 dólares de marzo de 2022.
En los últimos dos años, el salario mínimo en Venezuela se ha mantenido sin cambios, mientras que la devaluación del bolívar frente al dólar ha alcanzado un 88 %, según datos oficiales. Ante esta situación crítica, los sindicalistas proponen un aumento significativo del salario mínimo a 200 dólares al mes.
El salario mínimo actual de 130 bolívares equivale a apenas 3,5 dólares, en comparación con los 30 dólares de marzo de 2022. Este drástico deterioro del poder adquisitivo ha llevado a los trabajadores venezolanos a protagonizar numerosas protestas, con un total de 7.157 registradas desde marzo de 2022 hasta enero de este año, según el Observatorio de Conflictividad Social (OVCS).
José Elías Torres, secretario general de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), atribuye esta situación al fracaso de las políticas económicas. Cerca del 90 % de los trabajadores se estima que están en la economía informal o dependen de remesas de familiares en el extranjero para complementar sus ingresos.
La propuesta de aumentar el salario mínimo a 200 dólares mensuales, presentada por la CTV en febrero, tiene como objetivo iniciar un proceso de recuperación del poder adquisitivo de los trabajadores. A pesar de los desafíos financieros, el Consejo Nacional Electoral (CNE) sigue adelante con el calendario electoral y confirma la impresión de papeletas para la Consulta Popular y Referéndum 2024.
El diálogo entre el Gobierno, empleadores y trabajadores, facilitado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), ha sido un intento de abordar estas preocupaciones. Sin embargo, según una carta enviada por la alianza de trabajadores a la OIT, el Gobierno no ha mostrado interés en aumentar el salario mínimo, a pesar de las expectativas de un incremento para abril.
La CTV destaca la necesidad de alcanzar un salario mínimo digno para mejorar las condiciones de vida de los trabajadores venezolanos y espera que el Estado responda a estas demandas para evitar mayores conflictos sociales.





